No hay que temerle a lo nuevo

Esta es la historia de Sandra Peralta. Una ama de casa que conoció el proyecto PSIV junto a su esposo y hoy en día ve el proyecto como “una oportunidad para cambiarle la vida a todos”

Todo empezó el 7 de diciembre de 2020, cuando, en una charla alrededor del árbol de navidad, llegó a la conversación el tema de las criptomonedas. “Nos habíamos reunido el día de las velitas en mi casa. Mi sobrino no paraba de hablar y yo le dije a mi esposo que era mejor no meterse en esas cosas porque era mucho riesgo y uno puede perder la plata”.

De esta manera, con un NO rotundo, decidieron quedarse viendo desde la tribuna. “mi sobrino empezó a hablarnos de las criptomonedas, de la gente que había perdido y ganado en el mundo con bitcoin y otras con unos nombres que no me acuerdo. Dijo que había una persecución en contra de los que las habían comprado porque los bancos querían controlarlo todo, habló unas cosas sobre los videojuegos y de un poco de marcas que aceptaban los pagos con criptomonedas, a nosotros nos dio mucho miedo”.

Esta conversación marcaría el comienzo de la historia. A la familia les quedó sonando la idea por la seguridad con la que hablaba su sobrino, pero no trataron el tema hasta el mes siguiente, cuando vieron en el noticiero una nota que anunciaba el repunte histórico que había alcanzado el bitcoin. La primera semana de enero de 2021 había incrementado su valor de los US$10.000 dólares a los más de US$40.000.

“’ ¿Mijo y eso será muy difícil? – le pregunté a mi esposo tan pronto terminó la noticia y él me contestó “para los que saben, no. Ahí fue cuando pensé en que nosotros también podíamos hacerlo”. Esa misma tarde, Sandra se comunicó con su sobrino y le dijo que estaba interesada en la compra de unas criptomonedas, pero con la única condición de que él fuera el que les enseñara cómo comprarlas y cómo manejarlas. El joven aceptó y esa misma tarde se encontraron en la casa.

“Casi me da un infarto cuando vi esas gráficas, el precio del bitcoin, ese compliqué. Ni invirtiendo un sueldo entero alcanzábamos a comprar una sola bitcoin”. Dice Sandra al recordar la clase. “nos miramos con mi esposo como diciendo: mejor dejemos así”. Entre risas recordó la cara de su sobrino que se esmeraba por hacerles entender. “ni en la universidad me había tocado un tema tan complicado. Después de esa tarde no volvimos a hablar del tema”.

Unos meses después, su sobrino volvió de visita y les contó que había escuchado de un nuevo Criptoactivos que estaba a punto de salir al mercado. Les explicó en qué consistía el proyecto y los invitó a la charla de inducción que iba a tener lugar un sábado a las siete de la noche. “Él nos dijo que los lideres del proyecto estaban capacitando a la gente, yo le dije que no tenía dinero para invertir y menos si el precio de esas cosas era tan elevado, él me dijo que el precio era asequible porque era un proyecto nuevo y que además era una ventaja porque se podían comprar muchas criptomonedas que aumentarán de valor a medida que las compré la gente”.

Ese sábado tomaron la decisión. Quedaron fascinados con el proyecto Phoenixsiv y la capacitación. “Cuando terminó la clase nos miramos y dijimos que sí. Nos gustó sobre todo porque le brinda apoyo a todas las mujeres que no tienen oportunidades para crecer o que creen que no son capaces de entrar en este mundo. También nos encantó saber que es una moneda latinoamericana que va a tener su propia billetera virtual y por la proyección de crecimiento”.

La familia de Sandra invirtió durante la primera etapa de preventa US$500 dólares. En ese momento el precio de la PSIV estaba en US$0.25 centavos de dólar por lo que obtuvieron 2.000 Criptomonedas. Grande fue su sorpresa al saber que el durante los primeros días del mes de septiembre de 2021 su inversión había crecido más del 1.200%.

“Fue muy emocionante ver eso. Saber que estás desde el principio, que tu dinero crece y que puedes invitar a los demás a unirte. Es algo maravilloso. Mi esposo y yo vendimos por esos días la mitad de las monedas que habíamos adquirido y llegamos a ganar más o menos US$3.000. Queremos seguir comprando y vendiendo porque el futuro está en las criptomonedas. Aprendimos que no hay que temerle a lo nuevo, siempre hay caídas y ese es el momento de comprar”.

Sandra nos cuenta desde la tranquilidad de su casa la experiencia con Phoenixsiv e invita a todo el mundo a participar en el proyecto “Es interesante saber que puedes manejar tu dinero sin los peros o el control que tienen los bancos. Tú tienes el control desde la aplicación y realmente lo único que necesitas saber es cómo comprar y vender. Yo seguiré moviendo mis criptomonedas y voy a esperar al lanzamiento de la tienda virtual el otro año para poner en venta unos artículos artesanales que hacemos con mi esposo. De verdad es increíble lo que el Cripto puede lograr en el mundo y sobre todo saber que nadie te lo quita. Ya hay países que tienen cajeros. Yo se que pronto los veremos en Colombia”

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