Mi nueva vida se la debo al Perú y a las Criptomonedas

El Perú es un país privilegiado, posee una de las mayores biodiversidades del planeta, que lo catalogan como una auténtica despensa alimentaria, este es el país que escogió la venezolana Odessa Carolina Acosta cuando huyó de su natal Venezuela a causa del conflicto interno que enfrenta el país y por el cual perdió a su joven esposo.

Su madre, Carmen Santana, quien la acompaña en esta aventura, la describe como una persistente y luchadora, muy joven (32 años) para ser viuda y para tener a su cargo a dos hombrecitos que ya alcanzan la edad adolescente.

Odessa llegó a Perú hace 7 años con su madre, sus dos hijos, un par de maletas y la esperanza puesta en un mejor futuro para su familia. Gracias su experiencia como chef pudo conseguir trabajo en un restaurante en el que es bien tratada a pesar de la xenofobia a la que se han tenido que enfrentar cientos de migrantes que huyen de Venezuela para tener una mejor vida.

Su inicio con las criptomonedas:

Escuchó por primera vez de las Cripto monedas en el 2020 cuando un compañero del trabajo le dijo que estaba invirtiendo cada mes en proyectos que a largo plazo le darían beneficios, fue así como en 2021 gracias a ese amigo inquieto por las divisas electrónicas conoció Phoenixsiv (PSIV) el proyecto que tiene como fin respaldar a las mujeres dentro de la comunidad de los Criptoactivos.

“Andrés, mi compañero de trabajo hablaba todo el tiempo de las criptomonedas, todos en el restaurante decíamos que estaba loco invertir en algo que no era tangible. Pero en marzo de este año nos mostró como su dinero se había multiplicado con varias monedas, la verdad, me entró curiosidad y empecé a permitirme soñar con invertir y poder hacer realidad mi sueño de un restaurante propio en el futuro. Dejé que mi amigo me contara de las monedas y como invertir. Mi primera compra fue de Phoenixsiv con 500 dólares que había ahorrado; él me hacía cuentas que si compraba en 0.12 centavos de dólar en julio tendría casi 4 veces mi inversión porque la moneda llegaría a los 0.50 centavos”

Pero Odessa no se quedó con la información, les contó a otros amigos de la moneda, algunos, como ella lo hizo en un principio, fueron escépticos y rechazaron, otros invirtieron un poco, mientras que ella convencida compró cada mes más PSIV.

El crecimiento de la inversión de Odessa con PSIV:

“De verdad estoy muy feliz, doy gracias a Dios por poner en mi camino a personas que me han querido ayudar, porque gracias a esa decisión de comprar Phoenixsiv, aunque no conozco lo suficiente de ellas, me están brindando la oportunidad de tener mi restaurante propio”

Odessa carolina compró en total 10.833 monedas PSIV cuando no sobrepasaba su valor en los 0.12 y 0.25 centavos de dólar, todo el tiempo le hizo seguimiento a su inversión y aprovecho el mejor momento para sacar ganancias y hacer su sueño realidad.

“todos estos meses me he dedicado a estudiar mucho más de las criptomonedas, he invertido de a poco en otras. Cuando anunciaron el lanzamiento en la Exchange me puse feliz porque ya sabía que en cualquier momento podría aprovechar; hace unos días estuve muy pendiente y cuando la moneda subió casi a 4 dólares, les avise a mis amigos, yo decidí vender la mitad de mis monedas, en esa inversión tan pequeña que hice se cumplió el más grande de mis sueños, mi restaurante propio”

Odessa sostiene que la vida se trata de asumir riesgos y para ella eso significó apostarle a Phoenixsiv, un proyecto que piensa en los sueños de las personas, de esas mujeres que el sistema ha tratado de minimizar con sus hechos y acciones, pero que se han levantado de sus propias cenizas para encontrar nuevas y mejores oportunidades.

“Ahora entiendo porque es que llaman la moneda que representa a las mujeres, no es que sea una moneda feminista, lo que pasa es que brinda oportunidades a mujeres que, como yo, que a veces no tienen opciones y que por más intentos que hacemos no logramos salir adelante, pero Phoenixsiv me dio una oportunidad, así como yo se lo di al principio y se la seguiré dando, porque ahora me he dedicado a hablar de la moneda a otras personas y en especial a mis amigas que están en otras partes del mundo”

Esta hija y madre de 32 años, asegura que seguirá en el mundo de las criptomonedas como su principal fuente de inversión a largo plazo, señala que su deseo es regresar a Venezuela algún día. Por ahora ha decido que su misión es invitar a más personas de su país para que conozcan e inviertan en Phoenixsiv y con ello tengan la oportunidad de mejorar económicamente sus vidas, ya que el sistema de su país no se los ha permitido y muchos no encuentran la salida porque no abren su mente al futuro, que ella considera está en las criptomonedas.

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